martes, 1 de enero de 2013

La paradoja de los smartphone

El móvil fue un invento impresionante. Hablar por teléfono con otra persona, sin la necesidad de un cable...eso nos ha cambiado la vida, ya no nos gustan los cables.
Luego el sms, escribir, en vez de hablar, por qué?, con lo que nos gusta hablar, pero no siempre nos apetece... además esto parece más directo. Un puñado de caracteres para decir lo que necesitas, ni más ni menos. Y parece que la vida del móvil acabó ahí, bueno le añadimos una cámara, y unos polítonos y listo.

Luego llega el smartphone, nos aporta mucho más, nos da Internet, y de la mano llega el acceso inmediato a la información. Ya no tienen sentido las charlas especulativas sobre si el gran cañón mide más o menos que la grieta de la casa de tu vecino, simplemente lo buscamos. No hay peleas absurdas sobre quién es más mayor, o más alto, o incluso sobre quién es quién. Tenemos la información a un paso, y también la comunicación.
Que estas en la casa de enfrente, y quiero que vengas, un whatsapp y arreglado. Que me aburro y necesito que me des palique, pero ya sabes, sin hablar, por whatsapp, que el proceso dura más, y no necesito estar 100% dedicado a tu conversación.
Que hace mucho que no se nada de una persona? Pues le escribo, y dejo la piedra en su tejado, ahora si quiere que conteste, y si no, que conste que por mi culpa no ha sido, PERO SI YO TE PUSE "EY" EN WHATSAPP !!! QUÉ MÁS QUIERES !
No hay cena entre amigos que no quede a la sombra de los teléfonos, bien sea actualizando twitter, instagram, facebook... o espera espera, que me llega un whatsapp super-urgente: "ey.

Gracias a todo esto, ahora estamos conectados las 24h: "cómo que no leiste el whatsapp? Pero si he visto que tiene el doble check!". "Has visto mi foto en facebook? Claro, si la acabas de hacer, y estoy aquí delante...." 
Toda esta actualización constante, todo este acceso inmediato a la gente, tiene su lado positivo: comunicación y más comunicación. Lo siento por los que no les guste, pero yo sé mucho más de gente que hace mucho que no veo, por x o por y, gracias a lo que comentan en facebook, que antes de que existiera. Los amigos que antes eran conocidos, ahora son casi amigos, pero se mucho más de sus cosas. Me puedo reenganchar a su vida en cualquier momento, puede que nunca lo haga, pero podría hacerlo. 

Sin embargo, hay un punto oscuro en todo este asunto, ya no te concentras 100% en lo que estás haciendo. Somos multitarea, bueno yo especialmente no, pero mucha gente es capaz de hacer dos cosas a la vez, sin embargo, cuando una de ellas es trastear con el móvil, la otra se queda un poco a ralentí. 
Fijaos, ahora quedas con amigos, a tomar algo, y se repite la estampa de: varios hablando, varios con el móvil, nos turnamos, ahora me toca a mi móvil. Ahora mira, que gracioso lo que me han puesto. Y si no surge conversación, pues cada uno a su móvil, que seguro que en facebook sale algo que nos da para hablar, o no.... Viendo una peli pasa igual, la peli empieza, pero todavía no ha llegado a la chicha, pues vamos a ver que dice twitter, ha llegado la parte interesante, guardo el móvil pero, vaya, me ha vibrado, será importante? Ah no, es whatsapp, quien ha matado a la rubia? Me lo he perdido, pero mira lo que dice Julito...


Los móviles nos unen con los que están lejos, pero también nos alienan de los que tenemos cerca.

2 comentarios:

  1. Para que veas las maravillas de la era de la información...

    "¿Maravillas Lisa... o majaderías...?"

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  2. Cierto. es paradógico como el avance de las comunicaciones hace que cada vez nos comuniquemos menos de la manera tradicional

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