miércoles, 15 de enero de 2014

Coches y balones

Me acuerdo, de pequeñito, y hasta hace no mucho, incluso ahora, me hipnotizan los coches radiocontrol.
Me gustan mucho, me parecen muy entretenidos cuando consigues cogerles el tranquillo y encuentras un circuitillo para usarlo.

Me acuerdo que era el sonido más característico justo después de reyes. Bueno en realidad había dos, uno era el zumbido del radiocontrol, y otro el sonido de un balón botando.

Que conste que no es ninguna crítica, es más... melancolía.


Lo del balón era otra historia... solo necesitabas un balón, y en seguida tus amigos, u otros desconocidos, se acercaban para jugar. Escaseaban los balones, nadie se quería bajar el suyo porque se rompía, o se perdía. Y si venía un mayor y le chutaba fuerte lo colaba en algún balcón... y ya habías visto la pelota. Recuerdo ese balcón del 2º lleno de balones, no vivía nadie, salvo en verano, que así sin previo aviso, aparecían todos los balones en el cesped, porque habían venido de vacaciones y habían vaciado el balcón de balones.

El caso es que estos reyes no he escuchado ni un solo coche radiocontrol, ningún niño manipulando ese juguete tan ruidoso que estaba apunto de atropellar a tanta gente, o de ser pisado por tantos coches.

Por cierto, ¿¿alguien
se acuerda del nombre del coche que se daba la vuelta y seguía funcionando??? Era azul por un lado y rojo por otro, con las ruedas en los laterales, que eran más altas que el coche para que pudiera seguir funcionando del revés... era mi preferido, y nunca me lo llegaron a regalar.. una pena.


1 comentario:

  1. Claro que me acuerdo!! Era el Rebound 4x4!!! Jaja. Me encantaba ese coche de pequeño. Aunque al final opté por deirle otro a los Reyes: el Mutator.
    Ayyy...Tyco, construyendo infancias sobre ruedas.

    Abrazote Leal!

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