martes, 28 de febrero de 2012

NanoRelatos: Un día más

Un día más

Martha se despertó contenta. El sol le chiflaba. Le encantaba sentir los dorados rayos que se colaban por los cristales sobre su piel. No podía evitar sonreír cuando ese mechón rebelde con el que siempre jugaba distraídamente, se ponía delante de su ojo derecho, creando así una sombra espontánea en mitad de su cara. Eso le hacía sentir viva. Y eso era justo lo que necesitaba. 

Últimamente la vida estaba jugando demasiado con ella, y ella había decidido dejar de jugar.

Quizá por eso, o quizá porque no salía el sol en Seattle desde hacía por lo menos 2 semanas, decidió coger "su camiseta". Era una camiseta normal, bueno no, normal no, era su camiseta especial. Era la camiseta de la buena suerte, el tipo de camiseta cuyo propietario no recuerdas, puede que llegara a tus manos en una mudanza, puede que sea de algún ex-novio distraído, o de la vecina de arriba que nunca pone bien las pinzas,no lo recuerdas, y no lo necesitas recordar, pero es especial.
Ya descolorida y con más agujeros de los que puedes contar con una mano, esa camiseta solo traía a la memoria buenos momentos, y por qué no decirlo, le hacía una figura muy sexy.Se puso unos vaqueros rotos, y las primeras sandalias con las que tropezó.

Pamela, Bolso de esparto, Gafas de Sol y el último libro de Marian Keyes. Sí, desde luego estaba preparada para sentarse en su rincón favorito del Starbucks.
Rachel estaba como siempre al otro lado del mostrador, en cuanto la vio abrir la puerta, hizo el pedido de siempre: Caramel Machiatto tamaño Venti, y una cookie de Chocolate Blanco. Llevaba años pidiendo lo mismo. Cruzaron 3 o cuatro frases distraídas, algún comentario gracioso y fue a sentarse en su sillón favorito.

Un sillón verde con un estampado horrible, pero que siempre pensó que ayudaba a que no se notarán las manchas, ocupaba una de las esquinas del segundo piso con unas hermosas vistas a la avenida principal.

Se sentó, abrió su libro por la página con la esquina doblada, y se sumergió en la lectura dando sorbos distraidos a su café...

6 comentarios:

  1. Me ha gustado :) Me gustó más el anterior de la luna...pero escribes muy muy bien :)

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  2. Muchas gracias!!! La verdad es que con comentarios así me vengo arriba! :P

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    1. Me gusta! Y reconozco ciertas cosas. A Óscar tb le gustan esas galletas y a Sonia esa autora jajajjaa

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  3. claro! si anuncias en twiter lo de las entradas normal que no haya!!!! ;-) Muy buena la historia, que ganas de hacer lo mismo (irme a leer tranquilamente) eso si: una pamela?? no le pega a la chica que me he imaginado!pero me ha gustado.

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  4. Oye, oye... pero la Martha esta, ¿está buena o que?

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    1. Martha es... lo que quieras que sea, enfermo mental!

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