martes, 6 de marzo de 2012

NanoRelatos Una muerte distinta

Una muerte distinta


Cuando Clanagan llegó a la escena del crimen la calle ya estaba llena de curiosos. Y por si fuera poco, la prensa. Esos buitres carroñeros siempre estaban al acecho, no dejaban pasar ninguna oportunidad, por pequeña que fuera, para mostrar un cadáver o sacar un titular morboso acerca de cualquier indeseable. Él los odiaba, y odiaba tener que darles explicaciones, por eso apretó el paso cuando paso junto a una famosa cadena de televisión y simuló una llamada urgente. Sabía que a la salida le estarían esperando para arrancarle una declaración acerca de lo ocurrido, pero para entonces ya tendría pensado un plan.

Entró en la zona acordonada por la policía local, y sólo entonces se sintió cómo en casa. No es que le fascinaran los asesinatos, de hecho repudiaba a esos sádicos dementes. La mayoría de los asesinatos implicaban sangre, y él la detestaba. Ese color rojo oscuro le ponía nervioso, y ese olor a óxido que emana de ella tenía un efecto depresivo instantáneo en su carácter.

Sin embargo esta vez era diferente.

El detective Smith estaba esperandole apoyado en el porche de la casa. Fumando un cigarrillo que él mismo había liado, sin preocupaciones, cómo si fuera un extraño en una estación de autobuses.
Cuando llegó a su altura se saludaron con un simple gesto de cabeza y entraron en la casa. 
No había sangre en la entrada ni tampoco en el salón, por lo que subieron las escaleras de madera hasta que llegaron a la habitación de la pareja. Tampoco allí encontraron sangre, y es que la acción debía haber sucedido en el baño. Efectivamente todo el dispositivo de la policía se  había centrado en el baño, que parecía ser la escena del crimen. No había signos de violencia por el resto de la casa, así que solo quedaba esa opción.
Era un escenario atípico, sin embargo no era el primero que veían así. Lo raro fue cuando consiguieron abrirse paso entre la policía para observar la escena. Allí estaban, en la bañera, él y ella,tumbados desnudos.Había un molesto silencio en la estancia. A pesar de la cantidad de gente que había nadie hizo ningún comentario, no podían, la escena era abrumadora, turbadora y desde luego desconcertante.
¿Cómo podía el agua de esa bañera estar congelada? ¿Cómo podían dos personas haberse quedado dentro sin moverse hasta llegar a morir .. cómo? ¿Ahogados?¿Congelados? Eso no tenía sentido.

Nada tenía sentido.

10 comentarios:

  1. Me gusta. Aunque mi opinión -como la de tu abuela- no sería muy objetiva.

    Por cierto, he leído esto como si fuera Piqueras "abrumadora, turbadora y desde luego desconcertante" :P

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  2. Jajaj, es el tono novelesco que le damos a las desgracias...
    GRACIAS POR LEERLO

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  3. Me ha gustado el final y como está escrito. Lo único que no me ha gustado ha sido cuando has puesto :"y es que la acción debía haber sucedido en el baño." porque parece que te adelanta un poco la escena aunque lo cuentes a continuación. Es una opinión personal eee!!
    Sigue así perroflauta

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    1. No sé manejar el genero todavía...dame tiempo y lo mejoraremos. Gracias!

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  4. Me gusta!! Me he quedado con ganas de leer más!!!Afri

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  5. uff si dan ganas de leer más!!! ¿qué les ha pasado? ¿por qué? ¿son como los dos ancianos del titanic que murieron en la cama? que sepas que en el insti leía unas novelas así policíacas que el protagonista se llama Flanagan, casi como el tuyo.
    Una cosa, con escenario atípico te refieres al baño?? porque no es nada atípico! la mayoría de novelas de este estilo siempre se suicida alguien en la bañera. Este recuerda a la princesa de hielo.

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    1. Llevas razón, el escenario en sí no es atípico...pero la escena sí.

      Gracias!!!

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  6. Cómo aficionarse a nanorelatos. Razón: aquí.

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