jueves, 28 de marzo de 2013

Lizarran y el pincho de alita, WTF !

Hoy os traigo una anecdota que viví ayer y que me pareció regular nada más.

Estaba tomando una Coca-cola con unos amigos, en la vaguada, resulta que antes de cenar decidimos hacer una paradita en el Imanol, conocida franquicia de pinchos.
Estos locales se basan en pasar pinchos por las mesas, cada uno con un palillo, y cuando pides la cuenta  pagas según el número de palillos que tengas, es decir, dependiendo el número de pinchos que hayas comido.
Bien pues tratándose de un sitio de tapas/pinchos, toda la comida va sobre una rodajita de pan. Hasta ahí todo bien. El problema vino cuando se acercó uno de los camareros con un pincho caliente en particular: alitas de pollo. Era una alita, sin pinta de alita, rebozada y con un poquito de salsa barbacoa por encima, montado encima de su rebana de pan, y con un palillo atravesando los dos trozos de pollos.
Cual fue mi sorpresa, al clavarle el diente al primer trozo de pollo, me encuentro con... HUESO !
Igual para vosotros es obvio: alita de pollo = pollo más hueso. Pues para mí no lo es, estamos en un sitio de pinchos, donde todo viene encima del pan, para directamente darle un bocado... pues ahora llegan y me ponen un trozo de pollo, obligandome a desmontar el pincho, dejar una parte en un plato, y comerme una alita como si de un triste KFC se tratara... No creo que sea la manera de hacerlo. Esta mal, es un sitio de pinchos, los pinchos no hay que pelarlos, abrirlos o quitarles huesos... os imagináis un pincho de almejas? No tendría sentido... pues que haya hueso en un pincho, tampoco.
La solución pasa por cambiar esa alita, por un trozo de pollo normal, un pincho moruno, un taquito de pollo, o lo que la imaginación de esos señores de.

Esto ha sido por hoy, una pequeña crítica en mi blog, que no llegará a ninguna parte...pero que sirve para desahogarme.

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